Sábado segundo de Adviento

Si hay que resaltar algún protagonista principal del tiempo de Adviento, ésa es María. Ella es la que lleva a Jesús en su seno y quien embarazada, espera pacientemente la llegada del niño Dios, del Altísimo, del que pondrán por nombre Jesús, Emmanuel, Dios con nosotros.


El Adviento va avanzando, y será bueno aprovechar las semanas que quedan para estar muy cerquita de la Virgen María. Ella es quien esperó con inefable amor de Madre, con paciencia, con vigilante espera. ¡Cuánto podemos aprender de la Virgen María! Lo más importante será imitarla, honrarla, venerarla, portarnos como verdaderamente hijos suyos. Pidamos en este sábado, día dedicado siempre a María, que Ella interceda por nosotros ahora y siempre.

Hacia la tercera semana de Adviento

El tiempo de Adviento va pasando rápido, hemos de aprovecharlo, porque rápido se pasa, y el Señor llegará pronto. Sigamos preparando el camino al Señor, allanemos sus senderos, abramos nuestro corazón a su venida, y preparémosle una digna morada dentro de nosotros, para que pueda nacer. Ya estamos casi comenzando la tercera semana del tiempo de Adviento, y en ella se nos invita a estar alegres, alegres por la venida de todo un Dios a nuestra vida. Pidamos a María, de quien ayer celebramos su Inmaculada Concepción, que Ella nos ayude a estar siempre alegres. 

Día de la Inmaculada Concepción

Hoy es la fiesta de la Inmaculada Concepción. Jorge Ramírez, como en cada fiesta mariana, nos ayuda con sus palabras: 

Estos días en que comenzamos la novena preparatoria a la festividad de la Inmaculada Concepción para culminar con su fiesta, hoy día 8 de diciembre, antiguo día de la madre, recuerdo desde mi más tierna infancia una medallita de cinc con la imagen de María Inmaculada por el reverso y por el adverso el Ave María orlada con la siguiente frase: Adornadme con flores de pureza.

Mi deseo, querido lector, es ser capaz de desglosar, y de hacerlo con vosotros, esa frase que desde mi infancia cuando pasaba los veranos en el pueblo al ver esa medalla me llamaba tanto la atención: Adornadme con flores de pureza.

¿Para qué adornamos? Esa sería una muy buena pregusnta. Pensemos en nuestro interior, ¿Adornamos a la Virgen para embellecerla más si cabe?

Con las flores expresamos la belleza, el adorno en sí es una manera de decorar, de hacer ofrenda, las delicadas y olorosas flores…

Pero y…¿Qué es la pureza? Todos tenemos muy claro que María destacó siempre por su pureza, siempre pura, siempre limpia, siempre dispuesta a la entrega, pues es Señora de Sí misma antes que nuestra. ¿Qué es nuestra pureza? Yo creo que deberíamos ahondar en nuestro interior, examinar nuestro corazón, mirar nuestro interior, y con esa pureza, de corazón y de alma ofrecérselo a la Santísima Virgen y ser capaces de adornarla con las flores de pureza, esas flores de pureza que desde niño leí su reclamo en aquella medalla y que tanto debe de agradarle a la Señora.

¡Oh María, Madre Mía!

Concédeme regalarte, ofrecerte cada día, adornarte como mereces con las flores de mi jardín. Ese jardín particular: que es mi vida, es mí ser y que mi pureza de corazón de acciones serán hermosas flores colocadas a tus plantas.

Querido lector, sé buen hijo de Nuestra Madre celestial y aunque nosotros seamos pecadores por naturaleza, ve a honrar con  tu presencia a la Inmaculada Concepción y procura adornarle con alguna flor de pureza, con algo que salga de tu corazón, pues sin duda será agradable o los ojos de María.

Octavo día de la novena a la Inmaculada Concepción

Ya estamos en el octavo de los días de la novena a la Inmaculada Concepción, cuya solemnidad se celebrará el día 8 de diciembre. Te invito a ir cada día rezando a la Madre esta novena. Ya falta muy poco tiempo para celebrar esta gran solemnidad de la Virgen. 


OCTAVO DÍA DE LA NOVENA

ORACIÓN INICIAL: Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen soberana y perfecta, elegida por Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción: así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que por la gracia de Dios has sido elegida para ser Madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su sangre.
A ti, purísima Madre, restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para rogarte que nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado.

Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios, no sólo para vuestra dignidad y gloría, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordaos que jamás se ha oído decir que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro, haya sido desamparado. No me dejéis, pues, a mi tampoco, porque si me dejáis me perderé; que yo tampoco quiero dejaros a vos, antes bien, cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción. Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un grande aprecio de la virtud cristiana, y la tercera, una buena muerte. Además, dadme la gracia particular que os pido en esta novena (hacer aquí la petición que se desea obtener).

ORACIÓN DE ESTE DÍA. Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro: así como diste a María la gracia de una ardentísima caridad y amor de Dios sobre todas las cosas, así te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas un amor sincero de ti, ¡oh Dios Señor nuestro!, nuestro verdadero bien, nuestro bienhechor, nuestro padre, y que antes queramos perder todas las cosas que ofenderte con un solo pecado.

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial Princesa, Virgen sagrada María, te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía. 

Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios, anunció alegría al universo mundo.


ORACIÓN FINAL: Oh Dios mío, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen, preparaste digna habitación a tu Hijo: te rogamos que, así como por la previsión de la muerte de tu Hijo libraste a ella de toda mancha, así a nosotros nos concedas por su intercesión llegar a ti limpios de pecado. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo. Amén.

Finales de noviembre

El tiempo pasa rápido, y ya estamos a finales del mes de noviembre. Tan sólo queda un mes para acabar el año 2011 y dar paso al 2012. ¡Qué buena cosa será aprovechar el tiempo! Muchas veces vivimos enmarcados dentro de la rutina, de las mil cosas y actividades que uno tiene que hacer y nos damos cuenta de que no tenemos ni tiempo de asimilar lo que vivimos! Otra veces, también perdemos el tiempo en cosas sin importancia, y perdemos oportunidades fantásticas que el Señor nos regala para acompañarle, tenerlo en cuenta y reparar su corazón. 


El mejor tiempo aprovechado es el tiempo que pasamos junto a Él, en su presencia, o entregando la vida en el servicio a los otros. Pidamos al Señor, por medio de María Inmaculada, de quien mañana empezamos su novena, que interceda por nosotros y nos acompañe en nuestro caminar. Ojalá veamos el tiempo como una perla preciosa que Dios pone en nuestras manos, y que hemos de aprovechar y sacar el máximo partido.