"María, mírame"

Hagamos de la letra de esta canción una plegaria para nuestra madre María. Pidámosla que nos mire, que nos ponga junto a su Hijo Jésús, que nos enseñe a rezar.

Madre de la Merced


Celebramos hoy la fiesta de Nuestra Señora de la Merced. Pongamos en sus manos nuestras vidas y a todos los Mercedarios. Feliz día a todos.


"Madre nuestra María, nos ponemos hoy a tus pies, para que nos bendigas y protejas. Llévanos de tu mano hasta tu Hijo Jesús, y ojalá estemos muy cerca de Él, amándole cada día más. Permítenos imitarte, y a decir en cada instante "Hágase", como tú lo hiciste".

Frases del Cardenal Newman, recién beatificado


Dios te ama, Dios vela por ti, te llama por tu nombre. Te ve y te comprende tal como Él te hizo.
Sabe lo que hay en ti, todos tus sentimientos y pensamientos peculiares, tus inclinaciones y preferencias, tu fortaleza y tu debilidad.



Te ve en tu hora de regocijo y en tu hora de infortunio.
Se compadece de tus esperanzas y de tus tentaciones. Se interesa por todas tus ansiedades y recuerdos, todos los altibajos de tu espíritu...


Te rodea y te sostiene con sus brazos, se da cuenta de tu semblante, tanto cuando ríes como cuando lloras... Cuida de ti con cariño..


Oye tu voz, tu respiración y el latido de tu corazón, te ama más de lo que tú te amas a ti mismo.
Evita infligirte dolor, mucho más de lo que tú le rehuyes, y si llega a hacerlo, lo hace del mismo modo en que tú lo harías, si eres prudente, para conseguir algo mucho mejor.

San Mateo, de publicano a apóstol


Hoy la iglesia celebra la fiesta de un apóstol: San Mateo. Este santo nos da un gran ejemplo de seguimiento a Jesús, pues dejando su mostrador de los impuestos, al sentir la llamada de Dios lo deja todo y le sigue.


Ojalá hagamos nosotros lo mismo, que seamos capaces de percibir las llamadas que Dios nos hace cada día a través de su palabra, de los hermanos, de las circunstancias diversas de cada día....


Que San Mateo, apóstol de Jesucristo, interceda por nosotros, para que seamos auténticos apóstoles, testigos de Dios en medio de nuestro mundo.

De la Madre Teresa de Calcuta sobre la oración


Tú puedes rezar mientras trabajas, sólo se necesita un pequeña elevación de tu corazón hacia Él: Yo te amo Dios, yo me fío de ti, yo creo en ti, te necesito ahora.


Sólo con oración y penitencia, se puede regalar al mundo paz, amor y compasión.
Dios nos habla en el silencio de nuestros corazones y nosotros le contestamos de la abundancia de nuestros corazones. Las dos cosas juntas, esto es oración.
Tenemos que rezar para que podamos creer.
Orad con gusto; la oración abre el corazón hasta que es capaz de recibir a Dios que se regala a vosotros.


Si hay una temporada, en la que no podemos rezar... es muy sencillo: Si Jesús está en mi corazón, le dejo rezar a él, le permito que rece en mí a su Padre en el silencio de mi corazón.

Oración es alegría, oración es el rayo de sol del amor de Dios, oración es como una llama ardiente del amor de Dios, para ti y para mí, oración es esperanza de la gloria de la vida eterna.
La oración nos da un corazón limpio y un corazón limpio puede ver a Dios.
Si queremos orar verdaderamente, tenemos que aprender primero a escuchar a Dios, pues Él nos habla.


Mi secreto es muy sencillo: Yo rezo y a través de mi oración me uno con el amor a Dios.
La misa es alimento espiritual, que me sostiene la vida.

Domingo, Día del Señor


Es domingo, día del Señor. Es domingo, día en el que recordamos la resurrección. Es domingo, jornada de familia, de convivencia, de alegría y descanso. Honremos al Señor, celebremos la Eucaristía, pongamos lo mejor de nosotros al servicio de los demás. En este 19 de septiembre, domingo XXV del tiempo ordinario, el Señor nos inivita a servirle sólo a Él. "No podéis servir a Dios y al dinero". ¡Cuántas veces servimos a varios señores en nuestra vida!. ¡Cuántas veces dejamos de lado a Dios en nuestra vida!. Pidamos a María que Ella nos ayude a servir solamente a su Hijo Jesucristo, y a nadie más. Entreguémosle al Señor todo, y seguro que Él hace milagros con nosotros. Feliz domingo!

Encuentro Nacional JRC, FRC y ARC


Ya ha comenzado el Encuentro Nacional de Jóvenes, Matrimonios y adolescentes del movimiento JRC (Jóvenes por el Reino de Cristo), que se celebra cada año en Salamanca. El lema para este año es "Mirarán al que atravesaron". Recemos por todos ellos, y si alguien se anima a ir, tiene toda la información en la página web: http://www.jrcfrc.org/

"El dolor vivido con Dios"


Esta semana, la iglesia nos ha puesto de manifiesto el dolor y el sufrimiento, que están presentes en la vida de cada uno de nosotros. La fiesta de la Exaltación de la Cruz, la fiesta de Nuestra Señora de los Dolores y también la memoria que hoy se hace de los mártires Cornelio y Cipriano nos señalan la necesidad de caer en la cuenta de que en nosotros siempre existen momentos de dolor y de sufrimiento, pero como cristianos, esas situaciones pueden vivirse de manera gozosa, y verlas como momentos de purificación en los que se avanza y se pulen aquellas cosas que no están bien en nosotros.


Hay un texto del Nuevo Testamento que nos anima a vivir el dolor con gran esperanza: "El Señor nos alienta en nuestras luchas hasta el punto de poder nosotros también alentar a los demás en cualquier lucha, repartiendo con ellos el ánimo que nosotros recibimos de Dios".


En medio del dolor y nuestras luchas también, como cristianos, recibiendo la fuerza de Dios, podemos ayudar a otros y salir de ellas fortificados.

Nuestra Señora de los Dolores

Hoy, en este día, miremos a María, la Madre al pie de la cruz, junto a su Hijo muerto. De nuevo, como es costumbre en este blog, en las fiestas de María nos servimos de una reflexión de Jorge Ramírez. La foto es de Nuestra Señora de los Dolores y Soledad que se venera en la Parroquia del Carmen del Barrio de las Delicias en Valladolid.
Felicidades a todos los cofrades que la veneran: Cofradía de la Exaltación de la Santa Cruz y Nuestra Señora de los Dolores.

¡Madre Dolorosa! Virgen de los Dolores.



Un puñal te traspasó el alma, 7 cuchillos de dolor se clavaron en tu corazón.
Hoy 15 de septiembre, celebramos la festividad de los Dolores de la Santísima Virgen.
¡Cuánto sufriste Madre, viendo padecer a Nuestro Señor, al que gestaste en tu virginal vientre para redimir al mundo!



Cuántas y cuántas cofradías se crean en torno a una imagen de la Santísima Virgen en los momentos dolorosos, para que todos los cristianos la consolemos.
El pueblo le entrega un pañuelo para secar sus lágrimas, el pueblo le acompaña para que no esté sola en su soledad. Sus hijos quieren compartir ese dolor, compartir su llanto, compartir y consolar los múltiples cuchillos que hoy día se siguen clavando en el corazón de la Virgen, con el mismo sufrimiento que padeció los días de la pasión.

Virgen de los Dolores, quiero ofrecerte, mi corazón de pecador,
Deja que se me claven tus espadas de afrenta y de dolor.
Déjame llorar contigo, de ese llanto ser testigo y consolar tu aflicción.
Que con 7 Ave Marías, ya Santa Brígida lo pedía, te acompañe cada día
como reparo del dolor, de tu Inmaculado Corazón.

"Miedo a decir SI"

Hoy, día de la Exaltación de la Santa Cruz, os invito a mirar al Señor, a sus brazos clavados, abiertos para abrazar a todos. Contemplar su costado abierto, del que manó sangre y agua para nuestra salvación. Contemplar su rostro, sangriento, lleno de amor. Digámosle esta oración, reconozcamos que tenemos miedo, pero que con su ayuda todo podemos. Pongamos en sus manos nuestra vida. Estemos, como Maria, al pie de la cruz.


TENGO MIEDO A DECIRTE QUE SÍ, Señor,
Porque... ¿a dónde me vas a llevar?...


Tengo miedo a arriesgarme,
a firmarte en "barbecho", de darte un SÍ,
Que genere una reacción de "seis" en cadena;
y sin embargo... ¡No tengo paz!

Tú me persigues, Señor,
Me acechas por todas partes.
Me aturdo con ruido
Porque temo oír tu voz;
Pero Tú te infiltras en el silencio.
Me desvío del camino al verte, pero cuando llego al fondo del sendero,
¡ALLÍ ESTÁS TÚ!

¿Dónde podré esconderme si te encuentro siempre?
No, no hay modo de esquivarte.

Pero, es que tengo miedo de decirte que SÍ, Señor.
Tengo miedo de alargarte la mano,
porque la aferras en la tuya...

Tengo miedo de encontrarme con tu mirada,
porque me seducirás...

Tengo miedo de tus exigencias, porque eres un Dios celoso...

Apuntas hacia mí, pero esquivo el blanco.
Me aprisionas, pero me resisto.
Y sigo combatiendo, sabiendo que estoy vencido.

Pero... es que, de veras, ¿se te puede resistir?...
Señor, para que llegue tu Reino y no el mío,
Ayúdame a decir que SÍ.

Ayúdame a decir que SÍ,
Para que se haga tu voluntad y no la mía.