"Bendita tú entre las mujeres"

 Ya quedan pocos días para recibir al niño Dios, el Señor llega, está cerca, hagámosle un hueco en el corazón. He aquí el Evangelio de hoy, que nos ayude a meditar y a disponernos de la mejor manera. 

 

En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!».

Recta final

Quedan pocos días para recibir al niño Dios en nuestro corazón. Estamos en la recta final, y será necesario disponer todo para que Él pueda nacer. Ojalá pueda encontrar un pesebre calentito, sin obstáculos, acogedor, y también un hogar  bien dispuesto, el que no tuvo en aquella noche de Belén. Seamos buenos posaderos, ansiemos recibir al que llega, y hagámoslo con la mejor de nuestras sonrisas.Dejemos que la ilusión navideña, con sus villancicos, nos envuelva y acompañe durante todos estos días. 

 
Visitemos belenes con los amigos o la familia; miremos mucho a Jesús en el Belén e identifiquémonos con alguna de las figuras que allí están. Hagamos de esta Navidad que ya llega, un tiempo entrañable, lleno de Dios y de mucha paz y alegría. 

 

Aprovechemos estos días que nos quedan del Adviento para disponernos adecuadamente.  

Amad al Amor

Esta foto es el lema que da nombre a este blog. Ya hace casi tres años que lo dimos comienzo, y todo fue por conocer este lema que aparece en la puerta del Carmelo de Florencia, donde reposa el cuerpo de Santa Magdalena de Pazzi. Ella gritaba a los cuatro vientos: "Venid, almas, amad al AMOR", y eso es lo que estamos llamados nosotros a hacer en estos días. Se acerca la Navidad, y con ella, se acerca el Amor, el mismo Jesús, que se hace niño para enriquecernos con sus bendiciones. Ojalá podamos ser cauce para que muchos conozcan a Jesús y se acerquen a Él.

Santa María de la Esperanza

Estamos ya en las llamadas ferias mayores del Adviento. Son días de intensa preparación, porque la venida del niño Dios ya se muestra cercana, por eso, se nos anima a disponer el corazón de la mejor manera para su venida. Hoy, día 18, de manera especial se anima a todos los cristianos a mirar a la Virgen María, a quien se celebra como Santa María de la Esperanza. A Ella hemos de pedirle que mantenga el ritmo de nuestra espera, y que nos permita disfrutar con alegría del niño Dios, cuando haya nacido. Ojalá que Ella, que esperó con inefable amor de Madre la llegada del Mesías, interceda por nosotros y nos proteja en este día. 

 

Santo Adviento, no bajemos la guardia, y no dejemos que nos roben este tiempo.

"Estad siempre alegres"

Estamos en el tercer domingo del tiempo de Adviento, ya pronto llegará Navidad, y con ella, el nacimiento del niño Dios. En este día se nos invita a estar alegres, así lo hace el apóstol San Pablo en la segunda lectura: "Estad alegres, os lo repito, estad alegres en el Señor". Ojalá la fuente de nuestras alegrías sea Él, para que nada ni nadie pueda arrebatarnos esa alegría. 

 

Feliz domingo para todos, no dejemos de disponer el corazón a recibir a quien es el AMOR.

No tiene desperdicio

Del 7 al 28 de octubre de 2012 se tuvo en el Vaticano el sínodo de los obispos sobre el tema de la nueva evangelización en el tercer milenio. Cardenales y obispos católicos de todo el mundo pudieron exponer y discutir puntos de vista sobre este tema de tanta relevancia para la vida de la Iglesia católica. Algunos laicos también pudieron participar como auditores. Uno de ellos fue Tommaso Spinelli, un joven italiano de 23 años que dejó con los ojos abiertos a todos los obispos presentes. Y es que Tommaso tiene claro que la evangelización pasa por los pastores, por los sacerdotes, de ahí que sus palabras hayan suscitado admiración y hayan dado materia para la reflexión. No es lo habitual que un joven de 23 años les ponga las cosas claras a los obispos del mundo... ¿Qué fue lo que les dijo?, ¿qué es lo que espera un joven católico de la nueva evangelización? Este fue el discurso -por cierto muy breve- del participante más joven en el pasado Sínodo. 

 

 "Mi reflexión quiere ser simplemente una ayuda para entender qué espera un joven de la nueva evangelización. Vosotros sacerdotes -dirigiéndose a los obispos- habéis hablado sobre el papel de los laicos, yo que soy laico, quiero hablar a del papel de los sacerdotes. Nosotros los jóvenes tenemos necesidad de guías fuertes, sólidos en su vocación y en su identidad. Es de vosotros, sacerdotes, de quien nosotros aprendemos a ser cristianos, y ahora que las familias están más desunidas, vuestro papel es todavía más importante para nosotros. Vosotros nos testimoniáis la fidelidad a una vocación, nos enseñáis la solidez en la vida y la posibilidad de elegir un modo alternativo de vivir, siendo éste más bello que el que nos propone la sociedad actual. Mi experiencia testimonia que allí donde hay un sacerdote apasionado la comunidad, en poco tiempo, florece. La fe no ha perdido atractivo, pero es necesario que existan personas que la muestren como una elección seria, sensata y creíble. Lo que me preocupa es que estos modelos se han convertido en una minoría.

 El sacerdote ha perdido confianza en la importancia de su propio ministerio, ha perdido carisma y cultura. Veo sacerdotes que interpretan "dedicarse a los jóvenes" con "travestirse de joven" o, peor aún, vivir el estilo de vida de los jóvenes. Y lo mismo en la liturgia: en el intento de hacerse originales se convierten en insignificantes. Os pido el coraje de ser vosotros mismos. No temáis, porque allí donde seáis auténticamente sacerdotes, allí donde propongáis sin miedo la verdad de la fe, allí donde no tengáis miedo de enseñarnos a rezar... nosotros los jóvenes os seguiremos. Hacemos nuestras las palabras de Pedro: "Señor, ¿a quién iremos? Sólo Tú tienes palabras de vida eterna". Nosotros tenemos hambre de lo eterno, de lo verdadero. 

 Por tanto, propongo: 

1) Aumentar la formación, no sólo espiritual, sino también cultural de los sacerdotes. Con demasiada frecuencia vemos a sacerdotes que han perdido el papel de maestros de cultura que les hacía importantes para toda la sociedad. Hoy, si queremos ser creíbles y útiles, debemos volver a tener buenas herramientas culturales. 

2) Redescubrir el Catecismo de la Iglesia Católica en su carácter conciliar: en concreto la primera parte de cada sección, donde los documentos del Concilio iluminan los temas tradicionales. De hecho, el Catecismo pone con sabiduría como premisa a la explicación del Credo una parte inspirada en la Dei Verbum, en la que se explica la visión personalista de la revelación; a los sacramentos, la Sacrosantum Concilium, y a los mandamientos, la Lumen Gentium, que muestra al hombre creado a imagen de Dios. La primera parte de cada sección del Catecismo es fundamental para que el hombre de hoy sienta la fe como algo que le afecta de cerca y sea capaz de dar respuestas a sus preguntas más profundas.

3) Por último, la liturgia se olvida y se desacraliza con demasiada frecuencia: hay que volver a ponerla con dignidad en el centro de la comunidad parroquial. Concluyo con las palabras que dieron inicio al nacimiento de la Europa Medieval: "Nosotros os queremos, dad prueba de vuestra santidad, del lenguaje correcto y de vuestra instrucción; de tal modo que cualquiera que vaya a vosotros se edifique con vuestro testimonio de vida y vuestra sabiduría (...) y regrese alegre dando gracias al Señor omnipotente" (De la carta Letteris Colendis de Carlo Magno al monasterio de Fulda, año 780). Gracias”.

La verdadera Navidad es la que se vive con Jesús

Os ofrezco en este día unas líneas de Pablo Hernández, periodista amigo. Ojalá nos hagan reflexionar sobre el verdadero sentido de la Navidad, que ya se acerca a nuestras vidas.

Estos días, si miras a tu alrededor verás muchas luces, mucha gente comprando regalos, figuras de un señor orondo con barba blanca y vestido de rojo… ¿Por qué? La Navidad se celebra porque nace Jesucristo. ¿Dónde está la coherencia de este mundo que siempre muestra su actitud chulesca? Digo yo que si fuesen coherentes, celebrarían el verdadero sentido de la Navidad, el Nacimiento de Jesús en Belén. No comprendo cómo una persona se puede declarar atea o agnóstica y luego tomarse vacaciones y celebrar fiestas como la Navidad, la Semana Santa o el santo patrón de su pueblo. España -como decía Don Paco, en paz descanse- es diferente. En Estados Unidos -donde suelen hacer más cosas llamativas que en el resto del mundo- un sacerdote fue a un centro comercial para recuperar el sentido de la Navidad, ocupado desde hace décadas por el consumismo. ¿Qué hizo? Exponer el Santísimo y rezar.

Día de Santa Lucía

Hoy celebramos en toda la iglesia a San Lucía, virgen y mártir. Ella es patrona de los ciegos y de aquellos que tienen mal la vista. Por eso, hoy nos acordamos de todos ellos, y pedimos la intercesión de esta santa, para que los cuide y aliente en sus vidas, en medio de sus dificultades. 

 

En este día, y en medio del Adviento, cuando faltan ya pocos dias para celebrar la Navidad, pensemos en nuestras cegueras. ¿Cuáles son mis cegueras? ¿Qué hay en mi vida que necesita ser curado, sanado y transformado? Una buena preparación a la Navidad, sin ninguna duda, será la confesión, la sanación de nuestra alma. Que el Señor nos conceda, por intercesión de Santa Lucía, curar nuestras cegueras espirituales, de modo que no seamos ciegos e indiferentes a las necesidades de quienes tenemos al lado. 

Santa Lucía, virgen y mártir, ruega por nosotros.

Virgen de Guadalupe



 
Hoy felicitamos a todos los mexicanos, que celebran a la Virgen de Guadalupe, quien se apareció al indio Juan Diego y le transmitió una verdad que los cristianos sentimos, vivimos y experimentamos: ¿Acaso no estoy yo aquí que soy tu Madre? LaVirgen María quiso recordarle al indio Juan Diego, que no se preocupara cuando vengan dificultades y problemas, porque Ella es nuestra Madre y nunca nos deja, sino que nos cobija en sus manos maternales y nos invita a honrarla y venerarla. 

Ojalá acojamos estas palabras de María que nos dicen tanto, y veneremos a nuestra Madre con alegría en este tiempo de Adviento. También hoy felicitamos a las Hermanas Salesas, que celebran a Santa Juana Francisca de Chantal, su fundadora, junto con San Francisco de Sales. Pedimos por ellas y agradecemos su labor en la Iglesia.
 

"Ser Adviento para otros"

 
La palabra Adviento no les dice mucho a aquellos que "no saben de lo que va la fiesta". Seguro que si a algunas personas no creyentes las preguntamos qué es para ellas el Adviento, nos responderán con extrañeza pensando en que les decimos "no se qué del viento". 

Sin embargo, para los que nos confesamos cristianos, la palabra ADVIENTO nos dice mucho. Es tiempo de preparación, tiempo de esperanza y alegría, tiempo de espera paciente y vigilancia atenta. Con esa palabra que proviene del latín, queremos decir que ALGUIEN viene, que se acerca sigilosamente pero con paso firme, y que hemos de disponer nuestra "tienda", la del corazón, para recibirle dignamente. 

Ya estamos casi a la mitad de este tiempo. Aprovechémoslo, y sobre todo, decoremos bien nuestro Belén interior, con las armas de la oración, la contemplación y la alegría. 

 

Ojalá seamos "Adviento" para otros, es decir, portadores de esperanza y alegría en estos tiempos recios. El Señor nos ayuda, y también Juan Bautista, el precursor, junto con María la que espera paciente la llegada de su Hijo.