Contínuos aprendices

El mes de agosto va llegando a su fin, y con él también el verano. Septiembre es un mes de comienzos. Comienzo del curso lectivo, comienzo del trabajo para muchos y también se da inicio a muchas otras actividades en grupos y asociaciones. La vida es comenzar, un continuo y constante comienzo. Pero... lo importante es mantenerse. Siempre empezamos las cosas con ganas, con mucha alegría, pero la rutina y la pesada carga del día a día nos va debilitando. Ahí es cuando hemos de permanecer, pero no solos, porque no podemos, sino con la ayuda de Dios y de los que Él ha puesto a nuestro lado. 

Pidamos hoy a San Juan Bautista, que celebramos su martirio, que seamos buenos iniciadores y mejores continuadores. Que no nos cansemos nunca de estar comenzando siempre, porque en la vida somos aprendices y es necesario aprender con alegría serena. 

En el domingo, la cruz es más llevadera

"El que quiera venir en pos de mí que cargue con su cruz y me siga". Esta frase está dentro del Evangelio que hoy, domingo, nos ofrece la liturgia. Es el día de San Agustín, fiesta que queda empañada por la gran solemnidad del domingo, día del Señor por antonomasia. El Señor nos recuerda en este día, una vez más, que nuestra vida está marcada por la cruz, pero que ante todo hay esperanza, y que ante todo puede haber alegría serena. Es lo que se nos pide en la vida: alegria y gozo en el corazón a pesar de las dificultades y problemas que muchas veces nos rodean.

Vivamos hoy con esta esperanza, y pidamos al Señor que seamos capaces de cargar con la cruz de cada día, pero nunca solos, sino contando con su ayuda y con los demás hermanos cireneos que están a nuestro lado. Feliz domingo, en la alegría que da el Señor resucitado.

Madre e Hijo

 Este fin de semana la familia agustiniana está de fiesta, pues celebramos hoy a Santa Mónica y mañana a San Agustin. Madre e hijo: ¡vaya madre y vaya hijo! Ambos un ejemplo para cualquier cristiano. De Santa Mónica podemos destacar la perseverancia en la oración. Contínuamente oraba por la conversión de su Hijo, hasta que lo logró de manos del Señor. De Agustín podemos tomar como ejemplo toda su vida, que es un claro ejemplo de la continua conversión a la que estamos llamados. 

Todos buscamos a Dios, de una u otra forma, porque somos religiosos por naturaleza. Agustín, cuando se convierte, señala aquella famosa frase tan conocida: "Tarde te amé, belleza infinita, hermosura siempre antigua y siempre nueva. Tarde te amé. Yo te buscaba fuera y estabas dentro". Busquemos a Dios en nuestro interior, que no es sinónimo de cerrazón, sino de descubrir la joya que todos llevamos dentro.
Agradezcamos hoy la vida de Mónica y Agustín, y pongámoslos como intercesores en nuestra vida. "Nos hiciste Señor para ti, y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en ti". Que esta frase de Agustín la tengamos hoy como cantinela continua en nuestro corazón y nos aliente a buscar a Dios por encima de todo.  

Una quesería nueva

Hace pocos días se ha inaugurado una quesería en Ramiro, un pueblo cercano a Valladolid, en las inmediaciones de Medina del Campo. Aquí os dejo el enlace para que veáis el video de presentación de la Granja Cantagrullas. Demos gracias a Dios por estas nuevas iniciativas y encomendemos el proyecto de estas dos familias tan emprendedoras y sencillas. 

http://vimeo.com/28130091

Si el enlace no se abre directamente, basta con seleccionarla y dar botón derecho del ratón y ahí se le dice abrir en otra ventana y ahí podeis ver el video, muy breve, pero que realmente muestra lo que se quiere lograr. 



San José de Calasanz

Hoy es 25 de agosto, y aún con los ecos de la Jornada Mundial de la Juventud, la iglesia celebra a san José de Calasanz. Su larga vida estuvo dedicada a la educación de la juventud. San José de Calasanz es uno de los precursores de la pedagogía moderna, aunque no compuso una obra estrictamente monográfica sobre ese tema, sino que esparció su teoría sobre la educación en diversas cartas, reglamentos y escritos de carácter práctico. Creó, organizó y sistematizó la enseñanza escolar graduada por niveles y ciclos en la enseñanza primaria y una cierta formación profesional. Aunque a veces había una clase de párvulos, en general la escolarización se iniciaba a partir de los seis años de edad, pasando sucesivamente por nueve clases graduadas en orden decreciente. En la novena clase, los niños iniciaban la lectura con métodos silábicos y grandes cartelones que permitían una enseñanza colectiva. En la octava clase se enseñaba a leer de corrido. Los alumnos hacían lecturas individuales con el maestro y se corregían entre ellos. Las clases duraban dos horas y media por la mañana y otro tanto por la tarde. Cada cuatro meses se hacía un examen general en todas las escuelas. Si la evaluación era positiva, el alumno era admitido en la clase superior. Los maestros debían llevar tres libros de registro: el de matrícula, el de asistencia y el de calificaciones. Debían preparar previamente sus clases y estar en sus puestos antes de la llegada de los alumnos. Terminadas las clases, los maestros acompañaban a sus alumnos hasta sus casas. Los alumnos aprendían a leer indistintamente en latín y en lengua vernácula. Calasanz mantuvo el latín, pero fue un gran defensor de la lengua vernácula, y en ella estaban escritos los libros escolares, incluso los destinados a la enseñanza del latín. En este aspecto, era más avanzado que otros autores de la época, entre ellos Comenio, que pasaba por ser el gran defensor de la lengua nacional, pero que escribió sus libros en latín. En la clase sexta, los alumnos tenían ya un buen dominio de la lectura, de manera que al llegar a la clase quinta eran repartidos en dos secciones: una primera sección de matemáticas destinada a los alumnos que querían aprender un oficio, y una segunda de gramática para aquellos que querían proseguir estudios de letras. Los alumnos de ambas secciones seguían en común clases de escritura, en las que se hacía especialmente hicapié en la caligrafía.

Vamos a pedir en este día de San José de Calasanz por todos los jóvenes, y por aquellos a quienes les cuestan los estudios. Pidamos la intercesión de este santo para todos ellos, también para aquellos que tienen poca capacidad o que no ponen empeño en la tarea educativa. 

Santidad: algo de todos

En este día de San Bartolomé demos gracias a Dios por tantos santos que nos permite celebrar. Hay mucha gente buena, y también hay mucha gente santa. La vocación a la santidad es algo de todos y a lo que cada uno estamos llamados. Hagamos el esfuerzo de lograrlo. No se trata una conquista humana, sino una colaboración entre Dios y el hombre. Que María interceda por nosotros y nos alcance la santidad de su Hijo Jesús.

Santa Rosa de Lima

Celebramos hoy a Santa Rosa de Lima, patrona de Perú, América y las Filipinas. También ha sido una de las patronas de la JMJ 2011.

 Cuentan que el día en que su madre le reprendió por atender en la casa a pobres y enfermos, Santa Rosa de Lima le contestó: "Cuando servimos a los pobres y a los enfermos, servimos a Jesús. No debemos cansarnos de ayudar a nuestro prójimo, porque en ellos servimos a Jesús".

Dios concedió a su sierva gracias extraordinarias, pero también permitió que sufriese durante quince años la persecución de sus amigos y conocidos, en tanto que su alma se veía sumida en la más profunda desolación espiritual. El demonio la molestaba con violentas tentaciones. El único consejo que supieron darle aquellos a quienes consultó fue que comiese y durmiese más. Más tarde, una comisión de sacerdotes y médicos examinó a la santa y dictaminó que sus experiencias eran realmente sobrenaturales.

Rosa pasó los tres últimos años de su vida en la casa de Don Gonzalo de Massa, un empleado del gobierno, cuya esposa le tenía particular cariño. Durante la penosa y larga enfermedad que precedió a su muerte, la oración de la joven era: "Señor, auméntame los sufrimientos, pero auméntame en la misma medida tu amor".

Murió el 24 de agosto de 1617, a los 31 años de edad. El capítulo, el senado y otros dignatarios de la ciudad se turnaron para transportar su cuerpo al sepulcro. El Papa Clemente X la canonizó en 1671.

Aunque no todos pueden imitar algunas de sus prácticas ascéticas, ciertamente nos reta a todos a entregarnos con mas pasión al amado, Jesucristo. Es esa pasión de amor la que nos debe mover a vivir nuestra santidad abrazando nuestra vocación con todo el corazón, ya sea en el mundo, en el desierto o en el claustro.


Fin de la JMJ 2011

La Jornada Mundial de la Juventud ha llegado a su fin. Después de varios años de preparación y esfuerzo parece que todo se acaba muy rápido, pero sin embargo vivirlo ha sido una experiencia muy enriquecedora, tanto a nivel de fe como de cultura y enriquecimiento de tantos buenso valores de otros lugares del mundo. 

El Santo Padre animó a los jóvenes a amar a la Iglesia, y a no cansarse de ser testigos y misioneros ahora en cada uno de sus hogares y ambientes. Que estas palabras del Papa que resonaron de manera especial en la Misa de clausura en Cuatro vientos, sean realmente para todos un aliciente para seguir a Jesucristo con docilidad y alegria. 

Alegrémonos por el éxito de la JMJ y pidamos ahora por sus frutos espirituales. 


Oración de benedicto XVI

Oremos en estos días junto al Santo Padre, que se encuentra en la capital de España. Recemos por él, por sus intenciones, por toda la iglesia y por cada uno de nosotros, necesitados en todo de la misericordia de Dios. 

Santa María, Madre de Dios, 
tú has dado al mundo la verdadera luz,
Jesús, tu Hijo, el Hijo de Dios. 
Te has entregado por completo
a la llamada de Dios y te has convertido así en fuente
de la bondad que mana de Él. 
Muéstranos a Jesús. Guíanos hacia Él.
Enséñanos a conocerlo y a amarlo, 
para que también nosotros
podamos llegar a ser capaces de un verdadero amor
y ser fuentes de agua viva en medio de un mundo sediento. Amén
Hoy llega el Papa a Madrid, comienzan los días fuertes de la Jornada Mundial de la Juventud. Madrid se viste de gala y se abarrota de jóvenes que quieren mostrar su fe, gritar su apoyo al Santo Padre y disfrutar de una bonita Jornada. 

Hoy pidamos al Señor que aumente nuestra fe, nuestra esperanza y nuestro amor. Pidamos también que nos ayude a fortalecer nuestro corazón, nuestra alma, para poder vivir a pleno rendimiento, sin ataduras ni cadenas. El amor es liberador, pero hemos de aprender a amar. Dios es amor, su amor es sin medida, que María, Madre del Amor, nos ayude a repartir amor a tantos que no lo tienen.