¿Y cómo es que la Madre del Señor viene a mí?


En este día de la Visitación de María a su prima Isabel, pensemos en ese encuentro y meditemos en la profunda alegría de Isabel. "¿Cómo es que la Madre del Señor viene a mí?".

Podemos también nosotros, en este día, como Isabel, saltar de asombro por la presencia del Señor en nuestras vidas. ¿Quiénes somos para que el Señor se fije en nosotros?. Pienso que hoy, en este día, por intercesión de María, podemos pedir al Señor que ponga en nuestras almas sed de Él, deseo de su presencia, y verdadera intención de hacer todas nuestras cosas por Él.


Asombrémonos cada día de ser unos privilegiados por poder recibir a Jesucristo en nuestra alma, y saltemos de gozo, como el pequeño Juan, en el seno de su madre Isabel.


Ojalá que en nuestras vidas, cada día sea un Ain-Karém, un encuentro de miradas con María, la intercesora, la "regalona". Que Ella nos ayude en nuestro camino hacia la casa del Padre.