Fue por ti y por mi

Este vídeo nos muestra el gran amor de Dios por nosotros. Que ver este vídeo, en Cuaresma, nos haga pensar en la realidad de la salvación de Dios y en su gran amor por toda la humanidad.

El tiempo es Reino de Cristo


Hoy es el último día del mes de marzo. Abril ya se nos mete encima, el tiempo corre que vuela!!. Y por todo ello, es necesario aprovechar el tiempo. A veces he oído decir que "el tiempo es oro", pero yo diría, más bien, "que el tiempo es Reino de Cristo". Sí, así como lees.


Dios actúa en la historia, y es en esta historia donde estamos llamados a hacer presente el Reino de Cristo, a través de nuestras pequeñas o grandes acciones. ¿Cómo no aprovechar cada instante para hacerlo?


Pidamos al Señor que no tenga en cuenta nuestros pecados, y que nos ayude a poner todo nuestro ser y nuestra existencia al servicio de la instauración de su Reino en el mundo. Que María, la Madre dolorosa, interceda por nosotros.

Vía Crucis


Este próximo viernes, 1 de abril, estamos invitados a acudir a un precioso Via Crucis en honor de Juan Pablo II, quien dentro de poco será beatificado en Roma. La Cuaresma nos invita a contemplar a Jesús en la cruz, así como toda su pasión, y el Via Crucis nos ayuda a hacerlo de una manera pausada y meditativa.


Será en la capilla de la Congregación, al lado del Centro de Espiritualidad, en Valladolid. A las 20 horas. De la mano de Juan Pablo II y de María, acompañemos al Señor en su pasión.

"Setenta veces siete"


Está cercano ya el mes de abril, y con él llega el fin de la Cuaresma y la celebración de la Semana Santa, con los misterios centrales de nuestra fe cristiana.


Acojamos la recomendación que Jesús hace hoy a Pedro: "No te digo que perdones siete veces, sino hasta setenta veces siete". ¡Qué difícil!, verdad?. Comprendamos a los otros, para que así no tengamos que perdonar. Si supiéramos comprender... no haría falta perdonar.


Pidamos al Señor comprensión, aceptación de los demás, misericordia, para ser compasivo y misericordioso con el prójimo. Todo ello con la ayuda de María.

Amor recíproco


Hoy es 28 de marzo, comenzamos nueva semana, ya la tercera del tiempo cuaresmal. Puede decirse que estamos en el ecuador de este tiempo que nos invita ante todo a la Conversión del corazón y a reorientar toda nuestra vida hacia Él.


La oración, el ayuno, la limosna y el sacrificio en las pequeñas cosas de cada día, pueden ayudarnos en este camino de conversión.


Hoy os propongo mirar a la cruz, contemplar el rostro del crucificado, sus brazos abiertos, y sus ojos de misericordia.

¿Qué te puedo dar, Señor? Tú me lo has dado todo, has amado hasta el extremo, pero yo... ¿qué puedo hacer por ti?.


Que María, la que estuvo junto a la cruz, nos ayude a corresponder al amor de Dios.

Conocer el don de Dios


Hoy es el tercer domingo del tiempo de Cuaresma. Ya vamos acercándonos a la Pascua, pero aún queda tiempo para ir preparando el corazón, para avanzar en nuestros propósitos cuaresmales y llegar así a la Resurrección. El evangelio de la liturgia de hoy nos presenta el encuentro de Jesús con la samaritana en el pozo de Sicar. Un encuentro sorprendente, un diálogo inaudito, en el que se produce la gran transformación de la samaritana.


Como ella, digámosle al Señor que nos dé de esa agua, esa que se bebe y ya no se tiene sed, aquella que hace que en nosotros surja un surtidor de agua que llega hasta la vida eterna. Escuchemos también al Señor, que nos dice algo verdaderamente importante: "Si conocieras el don de Dios... y quien es el que te pide de beber.... le pedirías tú a Él, y Él te daría agua viva".


Aprendamos a reconocer a Dios en cada momento de la vida, en cada acontecimiento, y agradezcamos el don de su amor y de haberle conocido.

Que María, la que hemos celebrado en los pasados días como "la Anunciada", nos ayude.
Hoy 27 de marzo, también tiene lugar la jornada de puertas abiertas en el Seminario diocesano de Valladolid, de 16 a 20 horas, en la calle Tirso de Molina, 44. Estáis todos invitados a acudir.

Convivencia vocacional

Esta tarde, 26 de marzo, de 16:30 a 20 horas, convivencia de chavales de 4º, 5º y 6º de primaria, en el Seminario diocesano de Valladolid. Estáis todos invitados a acudir!

El Sí de María

Hoy, día 25 de marzo, la iglesia se alegra por la solemnidad de la Anunciación del Señor. Es una fiesta cristológica, es decir, se refiere en primer lugar a Jesucristo, pues en este día se encarna en el seno de María, pero también podemos fijarnos en la Virgen, que en este día es "anunciada" por al arcángel San Gabriel. Es por eso que la reflexión de hoy nos la trae Jorge Ramírez, nuestro colaborador habitual en las fiestas de María. Le agradecemos sus palabras, y espero que nos sirvan para celebrar este día con gozo.
“Como el Arcángel San Gabriel, bajo el marco del dintel, te saludo: Ave María”

Con esas palabras fue saludada María, para hacer la palabra carne y que habitase entre nosotros, para hacerse obediente al Padre, y dar su vida para salvar al mundo.

Qué valiente fue Nuestra Señora, de decir SI, que en mi vientre se encarne el hijo de Dios, siéndole fiel desde ese día. Se convirtió en su sierva, siendo primer Sagrario, gestando durante 9 meses al Hijo de Dios en sus virginales entrañas.

Los cristianos, los amantes de Maria, hemos de tener muy presente este hecho, y que desde aquel día María se dio al mundo, al igual que Cristo la proclamó nuestra madre desde la cruz.

Una bonita oración, el Angelus, que se reza a la mitad del día, nos resume perfectamente ese gran momento. Y que hoy os invito a recitar, a que digáis como dijo Nuestra Madre sí, aquí estoy Señor para hacer tu voluntad.

V. El Ángel del Señor anunció a María.
R. Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
Dios te salve, María... Santa María...


V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María... Santa María...
V. Y el Verbo se hizo Hombre.
R. Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María... Santa María...

V. Rogad por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo

Oremos: Os rogamos, Señor, que infundáis vuestra gracia en nuestras almas, para que, habiendo conocido la Encarnación de vuestro Hijo Jesucristo por el Ángel que la anunció, seamos llevados a la gloria de la resurrección, por los meritos de su pasión y cruz santísima. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor Amen.

La unión con Dios


En este día, pongo a vuestra disposición una sencilla oración que me han enviado. Ojalá nos sirva para orarla varias veces y demostrar, de esta manera, nuestro amor a Jesús, y nuestro deseo de unión a Él. ¿Qué es unirse a tí, Señor?

El Señor nos responde: Es pensar en mí, es hablar conmigo como el mejor y más dulce amigo. Es buscar mis intereses, es sufrir por mi causa. Es preocuparse de mi reino, es recordar mis sufrimientos. Es derramar tu amor en mi amor: ÁMAME COMO PUEDAS, YO PERFECIONO.

El perdón, desde el Catecismo

La Cuaresma es tiempo de perdón y reconciliación, por eso es bueno que tengamos en cuenta algunas cosas que el Catecismo de la Iglesia católica nos señala acerca de esta actitud que nos resulta tan difícil. "Si supiéramos comprender... no haría falta perdonar". Hagamos lo posible por comprender al otro, pero ejercitemos también el perdón, para que en nosotros brille la luz de Cristo.

El Credo relaciona "el perdón de los pecados" con la profesión de fe en el Espíritu Santo. En efecto, Cristo resucitado confió a los apóstoles el poder de perdonar los pecados cuando les dio el Espíritu Santo.

El Bautismo es el primero y principal sacramento para el perdón de los pecados: nos une a Cristo muerto y resucitado y nos da el Espíritu Santo.

Por voluntad de Cristo, la Iglesia posee el poder de perdonar los pecados de los bautizados y ella lo ejerce de forma habitual en el sacramento de la penitencia por medio de los obispos y de los presbíteros.

En la remisión de los pecados, los sacerdotes y los sacramentos son meros instrumentos de los que quiere servirse nuestro Señor Jesucristo, único autor y dispensador de nuestra salvación, para borrar nuestras iniquidades y darnos la gracia de la justificación.